vulnerabilidad

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En términos sanitarios, presentarnos como personas vulnerables significa que estamos susceptibles a que nuestra salud o bienestar estén en riesgo.

Hay más allá de la aplicación socio-sanitaria del término, una definición que lo presenta desde una perspectiva más profunda y certera, más ajustada a la realidad de un profesional de la sanidad, y que puede convertirse en un recurso necesario e imprescindible para su desempeño diario.

Para la doctora Brené Brown la vulnerabilidad es “un poder, una fuerza que está en cada uno de nosotros, que no tiene como objeto mostrar nuestras deficiencias o errores, sino la capacidad de reconocer con coraje quiénes somos realmente, así como reconocer la necesidad que tenemos de los demás, de estar conectados, de ser aceptados y comprendidos ..”

En mi experiencia profesional en el ámbito sanitario olvidar la vulnerabilidad como un recurso necesariamente urgente nos hace que:

*  Se eviten las conversaciones complicadas en las que se incluya el poder ofrecer un “feedback” honesto.

* Empleemos una cantidad de tiempo irrazonable en gestionar conductas problemáticas, criticar o “echar balones fuera”.

* Pasemos el tiempo en reuniones absurdamente “eternas” o improductivas en las que se suele poner el foco en analizar más que en conectar personas y soluciones.

* Los valores organizacionales se plantean en términos de aspiraciones llenos de “un falso perfeccionismo” en lugar de en comportamientos concretos que pueden ser enseñados, medidos y evaluados.

Sólo desde un trabajo personal y colectivo que ponga el foco en aceptar nuestra vulnerabilidad y nos lleve a tomar conciencia que desde esta actitud valiente se encuentra la verdad humana que pocas veces reconocemos, especialmente en el trabajo, y que el coraje y el miedo no son mutuamente exclusivos.

La mayor parte de nosotros podemos sentirnos atemorizados y valientes al mismo tiempo.

Nos sentimos vulnerables.

aumenta tu eficiencia en momentos importantes

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El trabajo duro y constante del día a día nos abre las puertas que nos dan la oportunidad de conseguir algo importante, de aprender, de llegar al momento clave. Y si bien es cierto que todo ese trabajo previo nos sirve para entrenar y estar preparados, la realidad es que es en los momentos cruciales, cuando debemos de hacerlo perfecto. Es muy importante hacer que nuestro desempeño sea más eficiente que nunca para obtener los mejores resultados, pero a veces, la presión o la ansiedad puede jugarnos una mala pasada. Por eso, vamos a tratar de ayudaros compartiendo algunos tips con vosotros, para que aumentéis vuestras eficiencia en los momentos clave.

¿Cómo ser eficiente en los momentos clave?

En primer lugar, debemos tener claras cuales son las propiedades. ¿Qué es lo verdaderamente importante? ¿Qué es lo que más valor nos añadirá a la tarea que realizamos? Y en función de eso, vamos realizando. No perder el tiempo en pequeñas tareas o detalles. Establecer las prioridades y actuar en consecuencia.

Dentro de cada prioridad, tenemos tareas, y esas tareas deben organizarse en el tiempo para poder hacerlas en el timing adecuado. Planificación pormenorizada de todo lo que tienes que hacer, para que no se te pase nada, y todo vaya fluyendo acorde.

Si trabajas con más personas, establece reuniones eventuales para ver el desempeño y controlar un poco el desarrollo del trabajo. Además, no olvidéis de apuntar pequeños logros o hitos que os retroalimenten la motivación. En consonancia con lo anterior, muy importante también saber con quien contar en el equipo humano de trabajadores o colaboradores de un proyecto. Estos tiene que estar perfectamente alineados con el propósito.

La tecnología bien usada es tu mejor aliada. Emplea aplicaciones para gestionar las tareas en tiempo real con tus compañeros, filtra las tareas diarias por prioridad, y por supuesto, aplícate algunas normas como solo mandar correos de lo realmente imprescindible o desconectar de estas mismas aplicaciones para centrarte en una sola tarea hasta terminarla. 

Estos son solo algunos tips que sabemos que funcionan correctamente, pero pueden existir muchas más recomendaciones. Al final, cada persona es un mundo y lo más importante de todo es entenderse a sí mismo y analizar como se es más productivo. Explotando así todos esos factores que te ayudan a mejorar tu rendimiento.

 

que es el coaching transformacional

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¿Qué es el coaching transformacional?

Es una combinación única de destrezas y métodos que se usan para enfocar a las personas en función de sus objetivos y metas. Este enfoque se basa en sus experiencias, capacidades y resultados de manera realista. Se consigue, además, transformando la calidad de sus relaciones y aptitudes, de ahí el nombre.

Como ya sabemos de sobra, el coaching se centra en ayudar a las personas en cualquier meta que tengan. Dependiendo del método de coaching empleado y del ámbito en el que se aplique, tenemos muchos tipos de coaching distintos (Coaching personal, profesional, de equipos…). De cualquier manera, se empodera a la persona y se le brindan herramientas para que por sí misma supere sus retos.

El coaching transformacional, como una disciplina más, funciona de la misma manera. Midiendo su efectividad en función de los resultados que obtenga el usuario.

Diferencias entre el coaching transformacional y otros tipos de coaching

Nunca ha sido tarea fácil diferenciar tan alegremente entre los distintos tipos de coaching, ya que la base de trabajo es la misma, aunque son los pequeños detalles los que desmarca unos de otros. Para entenderlo mejor, daremos los principales rasgos del coaching transformacional como mejor explicación y diferenciación.

Digamos que el coaching transformacional se centra en desarrollar las actitudes y comportamientos de las personas para alcanzar sus metas. Su forma de ser es determinante, y por tanto, se trabajan valores, ideas, pensamientos… la creencia de ser capaz de hacer algo. Transformar temor en valentía, desconfianza en confianza, para poder hacer, y por ende, conseguir.

Crearnos retos para posteriormente superarlos, siendo así un tipo de coaching que expone al usuario, llegando a ser un poco incómodo a veces. Pero que sin lugar a dudas, sirve. Salir de la zona de confort, exponerse al fallo, comprometerse de verdad con la causas. De esta manera, una persona es capaz de dar lo mejor de sí. Si no hacemos todo esto, no hay transformación que valga, ni éxito.

¿Cómo funciona el coaching transformacional?

Este tipo de coaching se basa en unos estándares éticos y profesionales muy estrictos que hacen, entre otras cosas, que un coach no puedo llevarlo a cabo si no es capaz de mostrarse imparcial. La honestidad es imprescindible y solo puede eliminarse esto si el coach no se inmiscuye emocionalmente con el tema a tratar.

El acuerdo entre usuario y coach es también un elemento muy importante. Esto supone un compromiso de colaboración, pero sobre todo, de subordinación por parte del cliente.

Otro elemento primordial es la especialización e individualización del proceso. El acuerdo antes mencionado se constituye en una relación entre coach y cliente. Una, mejor dicho, colaboración en equipo para alcanzar los objetivos. Y como cada situación y personas son distintas, este proceso es realmente único y personal. Por lo tanto, el coaching transformacional requiere de un conocimiento total de la situación y una planificación específica. Solo de esta manera se conseguirán los objetivos.

La correcta comunicación será otro pilar fundamental. El coach debe comprender y entender el contexto que rodea a su cliente. Además, la planificación antes comentada, así como las acciones a llevar a cabo, deben estar en consonancia y totalmente alineadas. Un concepto muy importante es el de la escucha activa o continua.

Principal objetivo del coaching transformacional: El liderazgo

Es cierto que los objetivos pueden ser muy variados atendiendo a cada caso, pero sin lugar a dudas, el punto común que tienen todos es el de desarrollar una capacidad de liderazgo en el cliente. El liderazgo es un cúmulo de cualidades como la confianza en sí mismo o la valentía. Al final, el coaching transformacional pretende transformar al cliente para que mediante su propia forma de ser, sea capaz de afrontar cualquier reto.

coaching organizacional

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Estamos todos de acuerdo en que este mundo es cada vez más competitivo y complicado. Herramientas como el coaching nos ayudan a superar barreras, acometer retos y alcanzar objetivos que antes veíamos inalcanzables. Al final, recorriendo todo este proceso, acabamos convirtiéndonos en mejores personas y profesionales. Hoy queremos hablar de los beneficios del coaching organizacional, aquel que se enfoca a nivel empresarial pero que también ayuda muchísimo a las personas individuales.

¿Qué es el coaching organizacional?

El principal objetivo de este tipo de coaching es el de transformar organizaciones y empresas a través de sus trabajadores, ya que realmente son estos el mayor y principal activo de la compañía. La meta de todo esto sería que la empresa alcance sus metas, gracias a un mejor desempeño de sus asalariados, que alcanzarían un máximo potencial. Este tipo de coaching tiene un factor determinante que es el de la observación. El coach se encarga de comprender y entender, mediante la observación, el funcionamiento interno de la empresa y las relaciones entre sus activos humanos.

Una virtud del coaching organizacional es que sirve para detectar problemas internos y errores que se cometen. La guía que el coach les haga a los empleados y directivos será con el objetivo principal de acometer el problema directamente y solventarlo lo antes posibles. Estos errores que se cometen pueden afectar muy negativamente al desempeño y bienestar de una empresa.

Beneficios del coaching organizacional

Un directivo debe tener en cuenta que debe conocer y saber sobre sus empleados. Las personas que están a su cargo son humanas y como tales se equivocan. Es necesaria una reflexión para paliar hábitos negativos y sustituirlos por otros positivos. Esto se consigue con el coaching organizacional, y a continuación veremos varios ejemplos:

  • El coaching organizacional desarrolla una línea directiva ‘B’, garantizando la continuidad de la empresa en el momento que se haya un cambio generacional o de otro tipo.
  • Capacita a los directivos para que sean capaces de ver el talento en sus empleados y organicen correctamente la delegación de tareas
  • Mejorar la comunicación interna de la organización
  • Promover una manera de trabajar efectiva
  • Poner en la misma línea los valores de los empleados y los de la empresa
  • Favorecer al buen clima y ambiente de trabajo
esperanza

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La esperanza es el denominador común para el ser humano, porque hablamos de un sentimiento que jamás se pierde. Aunque a veces, más que un sentimiento es más una necesidad. Conforme nos encontramos mejor, obtenemos mejores resultados, cumplimos nuestras expectativas… nuestra esperanza crece más. Y cuando peor nos encontramos, nos salen mal las cosas… la esperanza decrece, y nos da incluso la sensación de que desaparece, aunque siempre se queda ahí.

Pero… ¿Qué es en realidad la esperanza?

Hablamos de un estado de ánimo optimista que se relaciona con resultados positivos o beneficiosos para la propia persona. La Real Academia Española la define así: «Estado de ánimo que surge cuando se presenta como alcanzable lo que se desea». En la acepción cristiana: «En la doctrina Cristiana, virtud teologal por la que se espera que Dios de los bienes prometidos». En cualquier caso, la esperanza es esperar algo bueno, de manera muy genérica, y por lo que ya podemos ir razonando, es un atributo emocional que todas las personas debemos tener y trabajar.

La esperanza, parte fundamental del pensamiento positivo

Ya hemos hablado en numerosas ocasiones de los beneficios del lenguaje positivo y del coaching positivo. Las palabras adecuadas activan en mayor medida partes del cerebro que nos ayudan a encontrarnos mejor, trabajar mejor y obtener mejores resultados. Y, efectivamente, de manera indirecta, nos ayuda a incidir en la esperanza, que como hemos visto es un estado de ánimo que va ligado a una forma de pensar positiva y optimista. Al final, todo está relacionado. El lenguaje positivo, encontrarse bien, la esperanza, el pensamiento positivo… todas forman parte de una rueda de beneficios, virtudes y buenas experiencias.

Tips para mantener tu esperanza intacta

Es de vital importancia, y de salud emocional, mantener esta esperanza intacta. Por eso os queremos dar estos tips para que la trabajéis:

  • Permítete el lujo de soñar, de creer, de tener grandes aspiraciones.
  • Tómate cualquier estímulo externo, noticia, programa, como ayuda y excusa para cultiva tu esperanza
  • En momentos de fracaso o debilidad: Opta por la opción más alentadora y atrévete
  • Visualiza una imagen esperanzadora y positiva de cualquier reto que tengas ante ti
  • Muy importante: Rodéate de gente positiva y esperanzadora
  • Déjate inspirar por figuras que te fascinen
  • Déjate llevar por la esperando, nunca la coartes.
  • Asume el fracaso como algo «normal», úsalo para superarte y aprender, nunca para hundirte.

 

cinco consejos que nos da el lenguaje positivo

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Las palabras positivas tienen un impacto gigantesco en cómo nuestro cerebro funciona. Aquellas palabras que escogemos diariamente para comunicarnos realmente nos cambian y moldean emocional y mentalmente. Es nuestra misión entrenar este lenguaje para ser capaces de encontrar aquellos términos que nos hagan bien, que tengan un mejor impacto y que fortalezcan  y desarrollen las relaciones sociales. En esto tiene muchísimo que decir nuestro buen amigo Luis Castellanos con su libro ‘La ciencia del lenguaje positivo’. Luis lideró una investigación para el Jardín de Junio en el que se comprobó al 100% que las palabras positivas activaban ciertas partes del cerebro y su tiempo de reacción, por encima de palabras de connotaciones negativas o neutras. Es curioso, pero la ciencia demuestra que las palabras correctas activan más el cerebro que las incorrectas.

Partiendo de esta base, el lenguaje define la forma en la que abordamos la vida, por lo que su primera y mayor recomendación es usar el lenguaje correcto. «Escoger las palabras correctas puede ayudarnos a enfrentar miedos, retos y problemas desde una posición esperanzadora». Esto, además, se transmite a las personas que nos rodean también. Las palabras están cargadas emocionalmente, para bien y para mal, por lo que debemos usarlas con cuidado.

Por esto y mucho más queremos compartir contigo cinco tips que nos da el lenguaje positivo. Para que los apliques en tu vida y disfrutes de los resultados.

Cinco tips que nos da el lenguaje positivo

  • Determina lo que puedes hacer, en lugar de lo que no eres capaz de hacer. Muchas veces nos centramos en el vaso medio vacío, cuando hay que verlo siempre medio lleno. Por ejemplo: «Esta tarde tengo que hacer demasiadas cosas, no puedo quedar hoy». ¿Por qué no sustituirla por la siguiente?: «A partir de mañana puedo quedar cuando quieras».
  • Comunicar lo que se quiere, en vez de lo que no se quiere. Es mucho más fácil hacer planes o llegar a un acuerdo remarcando lo que se quiere, y lo no que rechazamos. Por ejemplo: «No quiero el porcentaje que me ofreces». Usemos mejor «Me gustaría tener el 15% de beneficio».
  • Responder de manera concreta, directa y adecuada. Las respuestas a las preguntas tienen muchísimo que decir. Por ejemplo: «Vale», «Bien», «si no hay más remedio..». Estas contestaciones denotan algo de pereza y coacción incluso. Responde con un «Si, claro». «Por supuesto». «De acuerdo, vamos a ello». Así de sencillo.
  • Incluso el entorno y contexto de las palabras y expresiones es muy importante. Por ejemplo: «Ya he recibido tu correo». Mejor sería «Gracias por el correo, ya me ha llegado».
  • Soluciones en vez de culpables. Por ejemplo: «Has olvidado barnizar la madera». Mejor sería «Para dejar la madera perfecta te quedaría barnizarla».
que es el coaching ontologico

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El coaching de calidad tiene cada vez más vertientes y ramas por las que pretende abordar todo tipo de problemas y retos, con el fin de ayudar a personas, familias, equipos de trabajo y organizaciones. En nuestro ya hemos hablado de grandes ramas del coaching como el Coaching Deportivo o el Coaching de Equipos entre otros temas, y hoy nos queremos centrar en una de esas ramas cuyo análisis es más profundo y complejo: El Coaching Ontológico.

¿Qué es el coaching ontológico?

 

El coaching ontológico consiste en analizar el impacto o la forma que tienen las personas u organizaciones de desarrollarse y relacionarse con el entorno que les rodea y el mundo en el que vivimos. Realmente, es un análisis profundo que se centra en las interacciones de estos con la sociedad y que nos lleva mediante un proceso cuidado y medido, a ver el entorno de una forma distinta. Por lo cual, podemos decir que el coaching ontológico nos transforma y nos hace ver el mundo de otra forma, con todas las consecuencias que ello conlleva. Este tipo de coaching es una herramiento muy potente ya que cambiar nuestra visión de algo acarrea actos muy distintos.

Una de las directrices más interesantes del coaching ontológico es que este no fuerza o marca una serie de acciones a realizar. No recomiendo ni aconseja, sino que hace preguntas y motiva a reflexionar sobre la forma de entender las cosas. Y a raíz de esto, es el mismo individuo el que toma sus propias decisiones.

Origen el coaching ontológico

 

Digamos que esta disciplina surge como consecuencia de la fusión de una visión más filosófica y reflexiva de la vida con el aspecto más profesional y corporativo del coaching. Hay que tener en cuenta que el coaching está experimentando un crecimiento exponencial en el ámbito profesional y de trabajo que no había existido jamás, por lo que tiene mucho sentido que este se relacione con la filosofía y el pensamiento crítico. Todos ya sabemos que la palabra ‘coaching’ significa entrenamiento, mientras que la palabra ‘ontología’ se centra en en la ciencia del ser. Siendo un poco rudimentarios, el coaching ontológico es un ‘entrenamiento del ser’ para que sea más reflexivo y consecuente.

Uno de sus aspectos más importantes es el de cuestionárselo todo: relaciones, acciones, formas de trabajar, equipos humanos, etc… Realmente, se contrapone a todo lo que se da por sabido e interiorizado, con el objetivo de mejorar, desarrollarse y ser mejor (en cualquier ámbito).

Beneficios del coaching ontológico

 

Las virtudes del coaching ontológico son numerosas y te las vamos a explicar a continuación:

  • Interpretación clara y sincera de tu situación personal
  • Identificación de tus valores personales, intereses, habilidades y virtudes
  • Mayor satisfacción propia e individual
  • Perfeccionamiento de habilidades sociales y en familia
  • Mejorar en la toma de decisiones
  • Alcanzar equilibrio personal y profesional
  • Eliminación de los miedos, distracciones y cualquier barrera de éxito
  • Aumento de la confianza y el poder emocional
  • Mayor productividad y actitud
Tener problemas es algo normal

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¿Es posible tener una vida sin problemas ni complicaciones? No. Eso no existe. Si te paras a pensarlo fríamente, ¿Cuántas semanas han pasado en tu vida sin que surja un problema o una dificultad que no estaba planeada? Muy raro que juntes varias semanas seguidas sin alguna decepción o desencuentro de cualquier tipo. Entonces, ¿Cuál es el problema de tener problemas? No estar preparados. No asumir que son algo normal. No comprender que la vida sigue y que tenemos que superarlos.

¿Te has equivocado alguna vez? ¿Cuántas veces te has caído?

Nadie, absolutamente nadie se libra en su camino de tropezar, caerse y fracasar. Además, tenemos caídas de toda índole: personales, profesionales, familiares, emocionales, físicas… Pero para eso están, para enseñarnos que una vez caemos, nos podemos y debemos levantar. Con una enseñanza nueva además, la cual nos servirá para ir evitando futuras caídas, o limando estas mismas. Esto es lo que conforma la experiencia, un valor vital en nuestras vidas.

Además, y en consonancia con lo dicho anteriormente, cada vez que te tropiezas, nunca vuelvas al punto de partido. Vas sumando experiencias que te conforman como persona, que te hacen aprender y crecer, y que te ayudan a alcanzar tu cima personal.

El peor enemigo eres tu mismo

Nuestras expectativas suelen ser las peores consecuencias de nuestras caídas. El rol que ocupamos en la sociedad, nuestras aspiraciones en base a lo que los demás esperan de nosotros… Hablamos de aspectos irreales pero que en realidad nos afectan. Menuda paradoja. Por lo tanto, darse cuenta de que, en realidad, nosotros nos enjuiciamos, te liberará muchísimo. Aceptar el error, el fallo… No pasa nada, ES NORMAL.

Los problemas son algo pasajero

Es cierto, son una constante ¿Y qué? Vienen y se van. Por ello no es necesario hacerles más caso que el de solucionarlos, siempre que se pueda claro. Evidentemente, no podemos dejar de preocuparnos por ellos. Debemos darles solución siempre que podamos. Debemos ser responsables y no obviarlos, pero que no se conviertan en más de lo que ya son. 

El coaching de calidad ofrece numerosos mecanismos para afrontar este tipo de situaciones. Lidiar con todo tipo de problemas personales, profesionales, de grupo… para alcanzar nuestros objetivos y metas. 

 

consejos para organizarte mejor coaching de calidad

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Tienes ganas, sabes lo que tienes que hacer y desde luego lo que quieres conseguir, pero el día no te da. ¿O es tu capacidad para hacerlo? A lo mejor no has planteado bien el proceso, o simplemente no sabes aprovechar el tiempo como es debido. Da igual, necesitas una ayudita y nosotros te la vamos a dar. La gestión del tiempo es imprescindible hoy en día, con tanto por hacer… Y por descubrir y disfrutar. Por eso, como parte del coaching de calidad que es la organización y gestión del tiempo, escribimos este artículo a modo de guía, solución o ayuda extra. ¡Comenzamos!

La mala organización: Causa de todo mal

Es así. La mala organización desencadena una serie de catástrofes en el día a día que nos generan ansiedad, malestar y una sensación de infelicidad total. Hay que luchar contra eso y alejarse de esta nocividad. Además, si eres una persona que se autoexige mucho, no serás capaz de cumplir con tus expectativas: frustración y decepción que se traducen en una confianza por los suelos.

La sensación de haber perdido el tiempo, por los numerosos intentos infructuosos de alcanzar metas, será cada vez más patente. Llegando a un punto en el que necesitarás ayuda.

Consejos para organizarte mejor

Avanzar – Estar ocupado

Nuestra sociedad nos ha llevado a pensar que lo correcto es estar ocupado, estar todo el día haciendo cosas, aparentar… Es algo positivo, ver a una persona siempre de un lado para otro haciendo cosas. Pero, lo importante no es estar ocupado, es avanzar en lo que te ocupa. Y nos da la impresión de que estar todo el día liado significa eso mismo, convirtiéndose el estar ocupado en el objetivo. Una meta que realmente no sirve para nada.

Céntrate en avanzar, y no tanto en hacer. Analiza tus acciones y valora el ratio de acciones realizadas, objetivos conseguidos. Si haces una cosa para conseguir algo, y esta te supone menos esfuerzo o tiempo, ¿Está claro, no?.

Organización – Estructuración

Empezamos a ver que esta cuestión es más conceptual que otra cosa. Simplemente ponerle el nombre correcto a la situación en la que te encuentras te puede abrir los ojos. Nos pasa en este apartado, por ejemplo. Ser organizado y estructurado NO ES LO MISMO. Y lo decimos así, en mayúsculas. Una excesiva estructuración te convertirá en una persona rígida, incapaz de ser flexible a los cambios. Es cierto que es positivo tener horarios y distribuir las actividades por días y horas, pero estar bien organizado significa que puedes cambiar los cromos con facilidad, y adaptarte a la espontaneidad del día a día.

Disciplinado – Libre

Cada vez que lo pensamos nos llega incluso a molestar como la sociedad muchas veces se genera problemas inexistentes. Antes decíamos que estar ocupado todo el tiempo es algo bueno, para la visión general del mundo claro. Pues aquí sucede algo similar. Parece ser que ser disciplinado y tener tiempo libre no pueden ir de la mano. Cuando en realidad, cuanto más productivo y disciplinado seas, más tiempo para ti tendrás. Algo que en sociedad no somos capaces de ver, ni mucho menos valorar. Lo que si va de la mano es ser organizado y disciplinado. Combinar estos dos factores te harán avanzar en tus objetivos al 100%.

Hábito – Técnica 

Cuidado con los hábitos, que también son malos. De hecho, hacer algo por simple tradición o hábito es un grandísimo error. Que realices actividades, por muy habituales que sean, no significa que sean positivas. Un error muy concreto, tienes que hacer algo y no mides en acciones, sino en tiempo: «Me pongo una horita a hacer esto». Indirectamente mandas un mensaje a tu cerebro «esto tardo una hora o 50 minutos aproximadamente en hacerlo». A lo mejor esa actividad tardas 30 minutos en hacerla… ¡Te estás engañando! Repite las técnicas que te ahorren tiempo y no te hagan pensar en lo que tardas en realizarlas. 

Todos estos aspectos de los que hemos hablado hoy, son muy importantes. Créete lo que te acabamos de contar porque es la verdad. Interioriza las cuatro situaciones que tenemos aquí y actúa en consecuencia. Te darás cuenta de lo mucho más sencillo que resulta organizarse y alcanzar tus objetivos.

 

coaching deportivo

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Ya hemos mencionado muchas veces que el coaching profesional es un servicio interdisciplinar que abarca muchos campos diversos. Uno de los más interesantes y que mejor desarrollo tiene, por el contexto en el que se realiza es el coaching deportivo. Y hoy hablaremos en profundidad sobre el.

¿Qué es el coaching deportivo?

Podemos definir al coaching deportivo como un proceso por el cual un coach se centra en potenciar las habilidades y aptitudes de un jugador, minimizando también sus carencias, con el principal objetivo de alcanzar resultados deportivos en un contexto de máximo nivel y competitividad. Y acabamos de mencionar coach. El coach deportivo es el profesional que guía al deportista y trabaja más allá de lo que es el aspecto técnico o físico del propio jugador. Se parte de las emociones y el pensamiento individual del jugador, que no deja de ser una persona, para desbloquear posibles barreras mentales que no permiten sacar el mejor rendimiento.

¿Cómo funciona el coaching deportivo?

El principal hilo conductor y herramienta a usar es la conversación y el diálogo. Se cuestiona al deportista con preguntas para que reflexione y razone respuestas, pensando en temas o ámbitos de su vida que no considera relevantes o que no suele tratar. Con esto se pretende sacar a relucir temas o problemas internos que se desconocen pero que pueden estar afectando al jugador. Por otro lado, también se habla del potencial del deportista, de sus virtudes, y de lo bien que hace o puede llegar a hacer las cosas. Motivación y ayuda psicológica.

Fases del coaching deportivo (resultados)

 

  • Definición de objetivos: Determinar a dónde se quiere llegar y qué se pretende conseguir con el trabajo de coaching deportivo. Las metas las deben poner los propias asesorados (deportistas), aunque en equipos de alto rendimiento deben ser una puesta en común, teniendo en cuenta también las directrices del entrenador técnico.
  • Voluntad: El deportista debe aceptar este proceso de coaching así como mentalizarse al 100% para poder obtener resultados y trabajar correctamente.
  • Autoconocimiento: Una fase donde se nos desvelan los errores, aciertos, problemas, bloqueos… También la podríamos considerar como de descubrimiento ya que nos permite ver la realidad y ajustarnos a ella para acatar la siguiente fase.
  • Actuación: Nos ponemos manos a la obra. Ya hemos trazado el plan, sabemos a donde queremos llegar y qué necesitamos para conseguirlo. Es hora de actuar y llevar a cabo todo lo que el coach sabe y debe realizar.
  • Resultados: No es una fase del trabajo de coaching deportivo pero si una consecuencia de este. Por lo que lo consideramos como la fase final del proceso. El deportista que ha experimentado el proceso deberá tener más confianza en sí mismo y en sus capacidades, lo que sin duda le llevará a ofrecer mejores resultados deportivos cuando esté compitiendo.
coaching deportivo

 

¿Cuál es la diferencia entre coach y entrenador?

Llegados a este punto, es importantísimo tener claro que un coach no es un entrenador, ni viceversa. Aunque en algunos casos los entrenadores deban aplicar la psicología y tratar el aspecto emocional de sus jugadores, o tenerlo en cuenta. 

Un coach deportivo gestiona las emociones y trabaja los valores y el autoconocimiento como hemos explicado antes, pero nunca entrará en el terreno táctico, técnico o físico de los entrenamientos. Para esos aspectos ya está el entrenador. 

Un coach deportivo nunca sobresaturará al deportista con demasiadas tareas. Su principal meta es trazar objetivos asequibles y alcanzables, que no supongan un exceso de estrés. Si no, estamos hablando de consecuencias contraproducentes.

Un coach deportivo se adapta a las necesidades del entrenador técnico, y nunca al revés.